sábado, 2 de mayo de 2009

AROMÁTICAS, SENCILLAMENTE. (4)

EN PESCADOS MARINADOS:

Por cada kilo de pescado mezcla un kilo de sal gorda y otro de azúcar, añade una pizca de pimienta, una cucharadita de eneldo y otra de salvia bien picada. Cubre por arriba y por abajo, por ejemplo un lomo de salmón(de aproximadamente un kilo) y déjalo marinando cuatro días con algo de peso encima.














Lávalo después y córtalo en finas láminas. ¡Listo para comer en canapés o ensaladas! Cuando no te quede salmón aprovecha el aceite para aderezar ensaladas o para cocinar.


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EN ARROCES:


Varía el sabor de tus arroces añadiéndoles un ramillete de salvia, romero o tomillo al caldo, pero no olvides retirarlo antes de echar el arroz.

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EN QUESOS:




En paises como Francia, Italia e incluso Holanda, grandes productores y consumidores de queso las plantas aromáticas se utilizan en la elaboración de algunos tipos de queso.












Yo te propongo algo más sencillo: queso en aceite aderezado, por ejemplo, con salvia.
Elige el queso que te guste, córtalo en taquitos, mételo en un tarro de cristal con aceite de oliva y unas hojas de salvia. Seguro que te gustará.

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EN INFUSIÓN:

De todos son sabidos los benificios de las infusiones por su aporte de agua al cuerpo. A ello hay que añadir las propiedades de las aromáticas más comunes de nuestro jardines y montes.




Si además en vez de con azúcar la endulzas con miel, aumentas las propiedades de la infusión.

MIEL:

Hablando de miel..., ahora que ya sabemos las propiedades de las aromáticas te será más fácil elegir el tipo de miel que llevarás a casa la próxima vez: miel de romero, de tomillo, de lavanda...


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USO DECORATIVO:

JARDINERÍA:

Es de sobra conocido el uso de las aromáticas en jardines, animando rocallas, parterres o setos de climas mediterráneos.







RAMOS:

Se cortan los tallos floridos y se hacen ramilletes que se dejan secar colgados hacia abajo, para que conserven su buena forma.
Además de perfumar la estancia con su aroma, dan un bonito toque decorativo.





Si deseas acelerar el secado puedes utilizar el microondas. Pero atención, no te pases..., ¡con unos segundos basta!






Una vez secos los ramos aguantarán toda la temporada.
Sólo tienes que limpiarles el polvo con un secador de pelo. Puedes distribuirlos en diferentes rincones de la casa:










Si lo pones en un jarrón no necesitan agua.





















Incluso sin jarrón , no hay problema.



















Si lo dejas en un cenicero, invitas amablemente a las visitas a no fumar















En cualquier parte del baño, da un toque diferente.

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ANTIPOLILLAS:

Para aprovecharte del poder antipolilla de la lavanda, no se te ocurra meter un ramillete tal cual en el armario, terminaría deshojándose entre las ropas. Hay dos maneras sencillas de evitar este problema:

BASTOS:

Corta flores de lavanda con los cabos bien largos. Límpialos de hojas y ata un ramo. Dobla los tallos para que las flores queden ocultas bajo ellos y vuelve a atar los cabos. Así evitarás que las flores se deshojen.









BOLSITAS:

Si quieres hacerlo aún más sencillo, llena pequeñas bolsitas de tela con flores y hojas de lavanda. Distribúyelas por armarios y cajones. (También puedes mezclarle otras aromáticas que tengas a mano, porque aunque no sean antipolillas aromatizarán tus ropas)



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AMBIENTADOR:


RAMOS:

Además de la función decorativa que ya hemos visto, no hay que olvidar el poder aromático de todas estas plantas. Como los ramilletes secos bien cuidados pueden aguantar toda la temporada, poco a poco van perdiendo su olor.









Un buen truco para renovar ese aroma es echarle unas gotitas de esencia de vez en cuando. Así cumplirán la doble función durante más tiempo.




QUEMADORES:

También el quemador por sí sólo, es un bonito objeto decorativo, Para utilizarlo como ambientador sólo tienes que echarle un poco de agua y unas gotas de esencia, cuando lo tengas listo, préndele la llama.






POPURRÍ:

Si tu popurrí ha perdido al cabo de un tiempo su olor, añádele unas ramas floridas de tomillo, romero, o simplemente unas gotas de esencia.